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La nueva Guerra de las Galaxias

La nueva Guerra de las Galaxias

 

El espacio es la nueva frontera para los genios multimillonarios. Por ahora Elon Musk, con SpaceX, tiene la ventaja pero Jeff Bezos, con Blue Origin, ya está listo para despegar en esta nueva carrera espacial.

Desde una extensión polvorienta en el occidente de Texas. Jeff Bezos y el equipo de Blue Origin su compañía aeroespacial generosamente financiada lazan su cohete New Shepard. El proyectil se eleva verticalmente a más de 4.500 kilómetros por hora. La cápsula no tripulada que lleva se desprende y llega a su punto más alto, aproximadamente a 103 kilómetros sobre el nivel del mar,  y el motor principal empieza a desplomarse de vuelta  a la tierra, como un clavadista desde el espacio. A 1.108 metros, el motor se prende de nuevo, encendiendo una llama en su cola que destella cuando el cohete alcanza el suelo, suavizando la caída. En medio de una columna de polvo, el New Shepard lo toca a acerca de solo 6,5 k por hora: Un aterrizaje controlado de prueba que Bezos califica de ‘’impecable’’.

Cunado Blue Origin logró esta proeza por primera vez en noviembre de 2015. Bezos, con gafas de aviación y sombrero de vaquero descorchara la champaña para celebrar un aterrizaje histórico. En abril, cunado Blue Rocket reutilizó el mismo cohete  por tercera vez, lo extraordinario se había convertido en rutinario. Y muy pronto, en  noticias viejas: el 8 de abril, SpaceX, de Elon Musk, lanzó su Falcón 9, un cohete significativamente más rápido, poderoso y grande que el de Blue Origin, más o menos del tamaño de un edificio de 24 pisos. El equipo de Musk no solo logró aterrizar el Falcón 9 con seguridad desde una mayor altura, sino que lo hizo sobre un barco no tripulado que flotaba en el océano Atlántico.

No hay duda, Blue Origin y SpaceX, están en una carrera por hacer historia, y sus respectivos líderes, Bezos y Musk, se la está jugando por convertirse en el máximo soñador del mundo. Dejemos que el director ejecutivo de Alphabet, Larry Page, desarrolle sus proyectos en la tierra: aquí estamos hablando de Marte. Y es que Bezos y Musk no solo están compartiendo entre sí, sino también contra una emergente generación de emprendedores aeroespaciales, así como contra los también intrépidos multimillonarios Paul Allen, Yuri Milner y Richard Branson, quienes tienen sus propias iniciativas espaciales privadas. Peor la mayor frecuencia de los lanzamientos espaciales de Blue Origin y SpaceX les ha dado la delantera en el imaginario público.

Bezos trabaja pensando en un futuro en que la gente vivirá y trabajará en el espacio. Musk tiene la visión de colonizar Marte. Para lograrlo, primero deben disminuir notablemente los precios de los vuelos espaciales. Los dos han recorrido trayectorias diferentes, ya que la de Bezos es más gradual que la de Musk. ‘’Todo lo que hicimos en Blue fue pensando en términos de décadas. Esto es muy acorde con la forma en que Jeff piensa en sus empresas, dice un viejo hombre de confianza de Bezos. Por otro lado, SpaceX quema a sus empleados. Culturalmente, los dos lugares reflejan a sus líderes’’. Cuando le pregunto sobre estas aseveraciones al gerente de comunicaciones senior de SpaceX, Phil Larson, dice: ‘’Las horas de trabajo y las expectativas son más altas que el promedio de la industria, pero uno no puede convertir a la humanidad en una especie interplanetaria trabajando 40 horas a la semana’’

Musk fundó Space Exploration Technologies hace 14 años e invirtió USD 100 millones, la mayor parte de su fortuna para entonces, en ese arriesgado emprendimiento (invirtió el resto en Tesla Motors y SolarCity) Pero, incluso con su equipo de trabajo 90 horas a la semana, SpaceX estaba siempre al borde la bancarrota. Los primeros tres lanzamientos terminaron en fracaso, solo el cuarto resultó exitoso y en 2008 SpaceX empezó las pruebas de vuelo de sus sistema vehicular reutilizable.

Bezos fundó Blue Origin casi dos años antes de que SpaceX naciera, pero tuvo un enfoque más metódico (en sus botas de vaquero lleva grabado el lema de Blue, ‘’gradatim ferociter’’ que significa ‘’paso a paso energéticamente). Durante años, el personal de la empresa fue de solo unas pocas docenas, lo que mantuvo los gastos bajo control (hoy, Blue Origin tiene un equipo de 600 personas, comparado con los más de 5.000 de SpaceX). Trabajaban sin descanso, pero su situación era sencillamente menos urgente que la de SpaceX. Ambos líderes son defensores vigorosos de sus marcas aeroespaciales. En noviembre cuando Bezos Lanzó y aterrizó exitosamente el cohete New Shepard, escribió en Twitter. ‘’La más extraña criatura-un cohete usado’’, con un link a un entretenido vídeo de la misión, que alcanzó los cinco millones de visitas. Musk escribió en respuesta: ‘’No es exactamente la más extraña’’, alardeando que un cohete de SpaceX realizó la misma hazaña media docena de veces hace tres años. A finales de diciembre cuando SpaceX aterrizó con éxito el motor principal de primera etapa de su Falcon 9, Bezos dijo sarcásticamente a través de Twitter: ‘’ ¡Bienvenidos al Club!’’

Entonces, ¿Quién va ganando? Encuentro la respuesta en la conferencia New Space Age en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Presentación tras presentación, difícilmente transcurre un minuto sin que se mencione a Musk o a SpaceX. ‘’Está e lejos a la cabeza en este momento en cuanto al desarrollo privado de cohetes’’, reconoce el antiguo astronauta de la NASA Jeffrey Hoffman. Y es que SpaceX se ha convertido en una alternativa atractiva y más económica para llevar cargamentos al espacio. Hasta la fecha, ha conseguido USD 4.800 millones en contratos gubernamentales. Para ponerse al día Blue debe graduarse del espacio suborbital al orbital. Volar en órbita, como hace SpaceX regularmente mayor y también implica desafíos en la forma como las naves espaciales controlan el calor.

Aunque sorprendidos por lo que ha conseguido Blue con un equipo más pequeño, veteranos de SpaceX me dicen: ‘’No pasamos mucho tiempo pensando en Blue’’ y ‘’ en realidad no los tomamos en serio’’ Blue Origin, dice otro veterano, e solo ‘’el proyecto de hobby de Jeff Bezos’’, una frase que escuché con frecuencia durante mi investigación. Naturalmente, quienes son fieles a Bezos no están de acuerdo con esta idea. Tal vez lo más importante es la frecuencia con la que el dúo es mencionado en la misma frase en la conferencia del MIT para emprendedores espaciales (mucha), Los jóvenes innovadores en la sala sueñan con operaciones de minería en asteroides y con startups microsatlitales; en los años venideros querrán trabajar para SpaceX o Blue Origin, o dependerán de ellos para mandar sus prototipos al espacio.

La verdadera innovación sucederá cuando la gente descifre qué hacer en el espacio, no solo cómo llegar hasta allá, dicen expertos de la industria aeroespacial. Pero primero, lanzar y aterrizar cohetes reutilizables debe volverse tan predecible, frecuente y seguro que se considere cotidiano (imagina que el aterrizaje de un Boeing 747 fuera todavía una proeza tan milagrosa como para compartirla en redes sociales).

Próximamente, SpaceX llevará a astronautas de la NASA  a la Estación Espacial Internacional en 2017, reduciendo la dependencia norteamericana de Rusia y haciendo historia en el camino. Musk también anunció recientemente que SpaceX intentará enviar una nave espacial sin tripulación a Marte muy pronto en 2018.

Por su parte, Bezos mantiene su enfoque progresivo. A medida que construye su tecnología orbital, Blue continuará lanzando su cohete New Sheperd suborbital, con el propósito de llevar turistas al espacio en 2018. Aunque reconoce que Blue tiene mucho camino por recorrer respecto a su rival, el viejo hombre de confianza de Bezos dice que Blue tiene una ‘’herramienta sólida. Ya han lanzado el mismo vehículo tres veces seguidas, y prono veremos a este grupo volar semanalmente, y nadie más va a estar haciendo eso’’

No nos equivoquemos: Bezos y Musk están haciendo historia. Con cada cohete lanzado al espacio, crece la admiración colectiva que ya tienen en el mundo. Musk galopa hacia la galaxia. Y Bezos con cada misión exitosa, marca su cápsula espacial imprimiéndole lo que se ha convertido en un símbolo de orgullo para su equipo: una tortuga, estable y resistente, alcanzando las estrellas.

Fuente: http://www.aviancaenrevista.com/

Posted by TSO Mobile Colombia / Posted on 04 Nov
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